Un anillo ajustable, tres maneras de llevarlo
Un anillo ajustable permite jugar con la posición, siempre dentro del rango de ajuste de su diseño. El mismo volumen puede parecer completamente distinto según el dedo en el que se lleve y las piezas que lo acompañen.
Como único acento
Llévalo solo en el índice o el dedo medio. Al dejar el resto de la mano despejada, la forma se convierte en protagonista. Es una buena elección para una pieza con relieve, esmalte o una silueta poco habitual.

En diálogo con otro anillo
Coloca una segunda pieza más discreta en la otra mano. No hace falta que coincidan exactamente los colores: basta con que compartan una curva, una textura o un cierto equilibrio visual.

Con un look de diario
Prueba el anillo con ropa muy sencilla y sin esperar a una ocasión especial. Un accesorio expresivo puede hacer interesante el gesto cotidiano de sujetar un libro, una taza o un bolso.
Ajusta el aro con cuidado, sin forzarlo ni abrirlo y cerrarlo continuamente. Comprueba siempre la talla y el mecanismo de la pieza concreta antes de elegir dónde llevarla. En nuestra selección hay modelos de distintas formas, como Rienzi.