Pendientes dorados sobre una partitura musical

Por qué una joya merece un nombre propio

Antes de saber cómo se llamará una pieza, suelo observarla: su línea, el movimiento que sugiere y la imagen que aparece al verla de cerca. A veces recuerda un personaje; otras, una escena musical o un lugar que no existe fuera de la imaginación.

Pulsera sobre un programa de la ópera La bohème

Un nombre no cambia la materia de la que está hecha una joya. Sí puede abrir una puerta. «Isolda» invita a pensar en el drama y la intensidad; «Rienzi» tiene otro ritmo. La referencia es un punto de partida para mirar la pieza, nunca una instrucción sobre cómo llevarla.

Anillos dorados junto a una lámina de arte

Una pequeña historia que continúa contigo

Me interesa que cada persona pueda encontrar su propia lectura. Unos pendientes que para mí evocan un escenario pueden convertirse para otra persona en el recuerdo de un viaje o en el detalle que eligió para una cena importante.

En Ma Meilleure Symphonie conviven nombres franceses, guiños a la ópera, a la literatura y al mar. Esa mezcla forma parte del carácter del proyecto: piezas que se pueden disfrutar por su forma y, si apetece, también por la historia que despiertan. ¿Hay algún nombre de nuestra colección que te haya hecho detenerte un momento?

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